Me fui y te fuiste.
Volví
y ahora tú también regresas.
En medio de este silencio,
llegarás como ya lo hice:
como tú también sabes hacerlo.
Y es casi en ese momento,
en que me voy de nuevo
es cuando veo que ningún paisaje nos deja en el mismo lugar. Eso es un hecho.
Es en medio de una noche tibia como esta
en que tengo aquí tendidos todos los recuerdos,
de estas largas horas de silencio,
esa con tus labios en los besos,
y tus manos suaves callandome la boca,
mis ojos cerrados,
…y tu voz aturdida en medio de la oscuridad
sugiriendo algo que no entiendo.
No recuerdo tanta mudez en mi vida nada corta,
sino de adolescente escribiendo y escribiendo
intentando como ahora,
poner cabeza al sentimiento,
describiendo ,
textual ,
haciéndolo.
Porque no creas que no es así,
que en medio de esta timidez mía,
de esta vida que tengo y que no va a interrumpir la tuya ,
pensando en ese tu mal genio del que me adviertes,
y en la espera permanente de la carta sin respuesta que te escribí ya hace una tiempo...
es un alivio saber que me largo justo cuando se acaba el tiempo de la espera,
que es justo este, cuando ahora regresas.
Y es que me canso de viajar con la cuenta que tengo,
de arrastrar conmigo una historia nada correcta
de llevarla,
de traerla
de mostrarla
y exponerla…
Y es que también me canso un poco de cansarme.
Si de querer, querer, quiero
Si de amar, amando , amo
Si de temer, temer, temo
Si de querer escapar tampoco te digo : ¿ Vamos?
sábado, 22 de septiembre de 2012
martes, 31 de julio de 2012
Fuera de Contexto
Esta vez,
déjame sacarte del convexo y de las propias noches que nos atañan de este tiempo.
Déjame -de reojo en mano-
recordarte balbucear frases inconexas,
casi sin volumen,
quejidos incluidos y lamentos
todo mientras nos reconocemos de a dos. De a dos.
Déjame recordarte,-silencio en mano-
de estos días imprudentes,
de estos días en tus besos
y en mis manos,
en mi boca esta en tus labios permanentes.
Y entonces me quedé otra vez.
Te di esa noche todo lo que quise y que quisiste de mí tener.
Besos y miradas.
Mis manos por tu cuerpo,
y yo ahí , horas detenida en tu espalda.
Esta noche todo fue distinto a esas otras noches en que venías a colgarme el alma como un gancho en tu deseo.
Yo te quería ahí de nuevo y en silencio.
Silencio.
Te di todo esa noche
en el silencio de mi boca,
de saberte
de sentirte
y transmutarte conmigo en ti,
ahí en medio,
como en una pausa.
Y tú siempre en eso de quedarte en tu complacencia,
en el recuerdo de esa noche tersa y soberana…
Ahí me quedé permaneciendo: mis ojos cerrados,
y mi noche entera en tu pelo.
En las ganas del sin fin de la noche
y acurrucarme en tí para oírte,
en ese silencio tuyo perpetuo, de tu respirar suave y sin aliento,
en la sonrisa oculta de tus labios mojados y también secos.
No era yo la que imaginaba: nada de lo que yo podría hoy sentir
se acerca si quiera a un verbo.
Nada.
Vuelves a ser risa.
Vuelves a ser boca.
Vuelvo a ser tu fantasía
hecha carne
y hueso.
Y así,
violada estoy
de tu carne
de tus besos
de abrazarte
de mirarte
y de tenerte entre mi sexo…
sábado, 21 de julio de 2012
A la muerte de Fatty hoy 21 de Julio de 2012
Las huérfanas a Fatty Fatty, en este próximo día de la madre
Ahí la perra cuelga con sus patas de conejo sobre la cama.
Yo muda y quieta
me acerco sin que me vea en su ceguera
y la beso sorpresivamente.
Suspira. Me tiene toda la ropa desordenada y la cama deshecha.
Llevamos 13 años juntas,
y en estos 2 últimos,
yo la he amado la vida entera.
Me pregunto: ¿Por qué no sigue a sus 2 amas que ya han muerto?
Suspira.
Cada vez que le pregunto hasta cuando va extender su vida,
suspira.
Me acompaña.
Yo digo que somos dos huérfanas y en medio de esto,
ella se lamenta.
Está de noche.
Su cabeza negra se enreda aún más en mi cama deshecha.
Sus patas y cuerpo de ternero pequeño,
se quedan en reposo mientras suspira de nuevo.
Y luego estornuda.
Estornuda y estornuda,
como si tuviera una alergia repentina.
“Es el tic nervioso del amor”
casi oigo a mi madre decírmelo en la oreja…
No hay nada más que mi Fatty Fatty haga,
que eso de quedarse tendida el día entero sobre alguna de mis ropas.
Y me espera.
Y yo he de amarla así.
Sin ladrido,
y sin que me vea.
Tal cual así,
he de amarla hasta que muera.
(Escrito para el taller de poesía de La Trastienda en Mayo del 2012)
lunes, 2 de julio de 2012
El Regreso
De regreso a Santiago una vez más después de 24 días en el sur. Agotada y con la sensación de haber hecho lo que me propuse en esos días de trabajo.
Santiago tiene tantos recuerdos, que toda esquina tiene una conexión con el pasado.
El sábado después del cumpleaños de la Jóse, todo regio con carteras de cuero y collar de perlas de regalo entre otras finezas, bajé por la constanera norte para volverme a dormir. y entonces me detuve en esa bomba de bencina donde tantas veces con el Pin paramos a comprar cigarros. Y como tantas otras, luego de ahí seguiamos el borde del río para llegar a ese antro oscuro, donde se baila y se toma hasta hoy, y desde hace casi 50 años, desatadamente. Esta vez pensé hacer la ruta sola. Sola con las muchas copas de vino encima, la puna de venir bajando de La Dehesa, el primer cigarro mentolado de muchos días sin ellos, y las ganas de conocer gente.
Y no pude.
Recordé que a mucha de esa "gente", ya la conocí.
Recordé que hoy ,cuando está todo tan en infinitamente marketeado y todos se suman a ese consumo, que ya fui a cuanta marcha pasó por la Alameda. Ya pertenecí a grupos de todo orden. Ya viajé y viví en otros lugares. Me fui y volví. Ya me movilicé.
Y aquí estoy tranquila, sientiendo que necesito cada día menos cosas para seguir viviendo.
Será que estoy más sabia, o más vieja tal vez. Pero estoy feliz. Inmensamente feliz de mis cambios y de mi generosidad permanente en y con la vida.
Santiago tiene tantos recuerdos, que toda esquina tiene una conexión con el pasado.
El sábado después del cumpleaños de la Jóse, todo regio con carteras de cuero y collar de perlas de regalo entre otras finezas, bajé por la constanera norte para volverme a dormir. y entonces me detuve en esa bomba de bencina donde tantas veces con el Pin paramos a comprar cigarros. Y como tantas otras, luego de ahí seguiamos el borde del río para llegar a ese antro oscuro, donde se baila y se toma hasta hoy, y desde hace casi 50 años, desatadamente. Esta vez pensé hacer la ruta sola. Sola con las muchas copas de vino encima, la puna de venir bajando de La Dehesa, el primer cigarro mentolado de muchos días sin ellos, y las ganas de conocer gente.
Y no pude.
Recordé que a mucha de esa "gente", ya la conocí.
Recordé que hoy ,cuando está todo tan en infinitamente marketeado y todos se suman a ese consumo, que ya fui a cuanta marcha pasó por la Alameda. Ya pertenecí a grupos de todo orden. Ya viajé y viví en otros lugares. Me fui y volví. Ya me movilicé.
Y aquí estoy tranquila, sientiendo que necesito cada día menos cosas para seguir viviendo.
Será que estoy más sabia, o más vieja tal vez. Pero estoy feliz. Inmensamente feliz de mis cambios y de mi generosidad permanente en y con la vida.
lunes, 11 de junio de 2012
El sentido de invernar
Oscuridad temprana. Frío y lluvia que todo lo moja.Abrigarse como si no bastara con la temperatura del cuerpo, sino como que hasta el alma necesitara también acalorarse entera.
El sentido del invierno, es introspectivo. De quietud. De observación. De detenerse y reflexión.
Hoy que mis pasos andan en la bella ciudad de Puerto Varas, tengo la sensación de saber que el invierno -este que aparece en el sur de Chile sin tregua alguna- es el momento perfecto para dormirse por largas horas, y renovarse de todo lo despiertos que nos pasamos los humanos en las demás estaciones del año.Y es que el cuerpo, de tanto usarse, también se desgasta y necesita, como los cariños, el descanso.
Entonces heme aquí, entre una bosca calientita leyendo y leyendo. Leyendo los documentos de trabajo con los que debo trabajar mañana y los días que sea necesario, y leyendo libro de mi total y absoluto gusto y placer.
Es una real fortuna trabajar en esto, disponer de mis tiempos y hasta de mis ganas para seguir haciendo de mi vida lo que me da la gana.
El sentido del invierno, es introspectivo. De quietud. De observación. De detenerse y reflexión.
Hoy que mis pasos andan en la bella ciudad de Puerto Varas, tengo la sensación de saber que el invierno -este que aparece en el sur de Chile sin tregua alguna- es el momento perfecto para dormirse por largas horas, y renovarse de todo lo despiertos que nos pasamos los humanos en las demás estaciones del año.Y es que el cuerpo, de tanto usarse, también se desgasta y necesita, como los cariños, el descanso.
Entonces heme aquí, entre una bosca calientita leyendo y leyendo. Leyendo los documentos de trabajo con los que debo trabajar mañana y los días que sea necesario, y leyendo libro de mi total y absoluto gusto y placer.
Es una real fortuna trabajar en esto, disponer de mis tiempos y hasta de mis ganas para seguir haciendo de mi vida lo que me da la gana.
martes, 28 de febrero de 2012
El primer y último pensamiento del día...
Eso de amanecer conectada con alguien, y dormirse también en ello, es un ejercicio solo situado en los afectos. Afectos, dispuestos como un lugar que no se extingue desde el momento que se elige estar ahí.
Cuando he amado, no ha sido solo con el cuerpo. Me he quedado como suspendida en un lugar que se acerca más a ese espacio que no se toca, donde se siente resguardo, calor y una sonrisa viene a quedarse colgada de mis labios.
Nada de arrepentimientos.
Solo recuerdos esta mañana gris, en que continúa ahí su nombre, en este deshecho emocional que está siendo el descenlase de los acuerdos que también vinieron a mezclarse en nuestras vidas.
Cuando he amado, no ha sido solo con el cuerpo. Me he quedado como suspendida en un lugar que se acerca más a ese espacio que no se toca, donde se siente resguardo, calor y una sonrisa viene a quedarse colgada de mis labios.
Nada de arrepentimientos.
Solo recuerdos esta mañana gris, en que continúa ahí su nombre, en este deshecho emocional que está siendo el descenlase de los acuerdos que también vinieron a mezclarse en nuestras vidas.
lunes, 27 de febrero de 2012
Cochiguaz, la tierra en que nos encontramos.
De un tiempo a esta parte, Cochiguaz una aldea de 60 personas incerta en pleno Valle del Elqui, viene a ser el lugar en que me encuentro con todo lo que necesito: paz, silencio, un río que canta noche y día y las hermanas más bellas que elijo tener para continuar en esta sanación permanente de vida.
Y es que suelo reconocerme en seres distintos, logro meditar cerca de las estrellas y entregarme entera a ese simple ejercicio de estar en silencio. ¡ No por nada anduve a 4 libros en estos días y feliz leyendo!
El día comenzaba con un saludo al sol magnifico y un baño desnuda en las aguas del Río Mágico, para luego tenderse al sol sin ropa. Tomar desayuno en una grandisima compañía , ordenar un poco y pasear por los cerros, andar por los caminos, mirar el cielo azul intenso, y leer...leer y leer como quien creyera que era una obligación, o un desafío. ¡ Si esta vez, hasta me pareció interesante un libro que me regalaron para navidad!
En fin. Ahora el mar frente a mis ojos,reuniones pendientes, cierres de algunos negocios y partir la próxima semana a Santiago.
Amo. Amo la vida, cuando estoy desde esta perspectiva que eleva y diferencia.
Y es que suelo reconocerme en seres distintos, logro meditar cerca de las estrellas y entregarme entera a ese simple ejercicio de estar en silencio. ¡ No por nada anduve a 4 libros en estos días y feliz leyendo!
El día comenzaba con un saludo al sol magnifico y un baño desnuda en las aguas del Río Mágico, para luego tenderse al sol sin ropa. Tomar desayuno en una grandisima compañía , ordenar un poco y pasear por los cerros, andar por los caminos, mirar el cielo azul intenso, y leer...leer y leer como quien creyera que era una obligación, o un desafío. ¡ Si esta vez, hasta me pareció interesante un libro que me regalaron para navidad!
En fin. Ahora el mar frente a mis ojos,reuniones pendientes, cierres de algunos negocios y partir la próxima semana a Santiago.
Amo. Amo la vida, cuando estoy desde esta perspectiva que eleva y diferencia.
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