martes, 20 de octubre de 2009

Isla Negra intacta

Hace mucho que no venía a la casa de Jaime aquí a Isla Negra,lugar bello donde tantas otras veces vine.Hoy en mi calidad de amiga personal e íntima, como él mismo dice de nuestra amistad, vengo a visitarlo. No quería estar tan cerca sin verlo. Y me hace bien. Me hace bien estar cerca de él y conversar tantas cosas que de igual modo siguen pendientes... Y no voy a ser indiscreta ni a preguntarle nada que no quiera contarme. Solo escucho y me alegra saber de las buenas noticias que me cuenta. También de otras, graves de las que solo sopechaba... En fin, la vida tan diversa como siempre.
Tengo un dolor raro, y un cansancio del cuerpo como si me hubiera venido caminando hasta acá...debe ser que me apronto a dormir en la cama donde nunca dormí sola, y donde cada vez que venga volveré a hacerlo.
Y aunque esto no sea nuevo, a ratos duelen los recuerdos...

Los viajes en bus

El recuerdo permanente, incluído olores en él, son los viajes en bus cuando era niña desde la playa a Santiago.
Por algún motivo volviamos en bus. Y ahora que lo pienso, era raro porque siempre mis papás tuvieron auto: desde la clásica citroneta hasta el auto americano enorme tipo auto de turco- que por mucho que gastara- en esa época la bencina costaba $29.- y no los $700 que cuesta ahora. Probablemente el auto estaba malo.
Recuerdo siempre, la secreta esperanza que siempre tenía -mezclada esta con una cuota de nervio- para que me compraran una bebida en el bus, de esas que el azafato ofrecía después de cobrar los boletos. La clásica botella de Fanta con hartos rollos de vidrio a su alrededor, y la bombilla de mierda que siempre se quedaba adentro... ¡qué rabia!
Luego, era la subida de los vendedores de dulces en Melipilla, que incluía un maricón bien famoso y apretado que gritaba bien fuerte arriba del bus ofreciendo sus buses. Yo no sé si la gente era hambriá como yo, o le compraban todo a esta loca pa que bajara pronto.
Los viajes de infancia que recuerdo son los de Santiago a San Antonio, a Cartagena, a El Quisco, a Algorrobo (la playa del Yathing),el paseo clásico por la playa de Las cadenas en Las Cruces, las idas a andar en Go car bajo las dunas en Lo Abarca, el estero en el campo de los tío ahí mísmo, los amigos hijos del capataz del campo, el echarle salitre a las lechugas costinas, cosechar tomates y luego armar las cajas para venderlas,esperar el camión del Jumbo que venía de Santiago y ponerse a contar una a una las lechugas que se vendían y subían a un camión con acoplado, salir al alba con el capataz y el caballo ensillado a buscar las vacas al cerro para llevarlas al establo y empezar la ordeña para que antes de las 8:30 estuviera lista la leche y don Ramón , en su carretela con un caballo tan viejo como él, viniera a comprar todos los días la leche...
Ahora voy de camino a San Antonio a 2 reuniones. Regreso a Santiago el jueves para otra y el viernes para otra...
Espero volver pronto a mi amada La Serena.
Necesito mi vida allá, con mis cosas,mis tiempos,mi gente linda y mis paseos por la playa y por el Valle del Elqui en mi moto nueva.
Necesito creer que la estadía y las reuniones de mierda en las fiscalías, han sido solo pesadillas este tiempo, y no puñales que abren nuevamente heridas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

La Pampilla¿la fiesta más chilena de mi país?




Anoche finalmente -y después de años intentando ir-visité la tradicional fiesta de La Pampilla. Lugar perfecto donde -decían- encontraría lo más popular en estos tiempos de fiestas patrias, y algo de eso hubo.


Para quien no sabe de estas calamidades del mundo, La Pampilla, es una planicie de tierra, de unas cuantas hectáreas encaramada sobre un cerro en un secor llamado "la parte alta" de Coquimbo, con muchas casas alrededor como en un anfiteatro, y el lugar privilegiado donde el cuidadano común se instala desde la segunda semana de Septiembre para celebrar el bien aclamado 18 , día de la independencia nacional.


Y bien digo, " se instala" la gente , porque incluso para las abuelas que traen desde los valles interiores, puede ser éste "EL" evento del año en que salen , y son capaces de traerlas con el catre de bronce incluido,bien a la antigua, y pernoctar al menos 7 días a la intemperie bajo una carpa bien curiosamente armada de frazadas o plásticos.


Entonces,con los baños químicos que ha dispuesto la municipalidad y que son "administrados" y "cobrados" por un cuanto hay de gente, es que se puede una duchar y hacer lo que todo bien nacido hace:cagar. También te puede lavar las manos en medio de este tierral, gracias a unas improvisadas llaves-mangueras plásticas , lavar la loza del almuerzo, y continuar la jarana.


La jarana digo, porque en ese paisaje amplio y plano, como varias canchas de futbol a su vez o como del tamaño del aeropuerto de Santiago, es que se puede comprar de todo: desde el pipeño en botella de 3/4 a luca que no alcancé a tomarme de lo tan choqueada que estaba con tanta gente, hasta una aguja, o hacerse un tatuaje de henna en medio de los pasillos con toda la gente paseando y opinando, hasta comprarse calzones o una linterana a fricción, cortinas de baño, herramientas, ropa militar, música pirateada, DVD con juegos, cuadros, mermeladas, pócimas para todos los dolores (inlcuidos éstos los del alma) celulares o reparar alguno, lentes de sol,fruta confitada, y los clásicos antichuchos de alguna especie animal ahora asada. También hay puestos de los infaltables churros, las papas fritas, hot dogs, jugos naturales, calugas, aceitunas,chicles, cigarros sueltos y otros vicios para el cuerpo. ¡Incluso hasta un parque de diversiones dentro había!


Este lugar es un gran persa y con entrada para todo: el auto pagaba y cada pasajero dentro de él también. El estacionamiento dentro, podía ser en un lugar cerrado en el que cobraban 1/3 de lo que pagaste en la entrada, o podias dejarlo por ahí entre las calles naturales que la gente hacia con su andar, por una propina cualquiera.

La gente colgando en los mesones de la chichería y la banda chilena Lucybell en el escenario tocando y el vocalista al que no le entendí nada de lo que cantó con su voz gótica.


Los stand con múltiples atendedores estaban alineados uno al lado de otro, y ¡ lleno de comerciantes peruanos! Impresionante. ¿Dónde estaba el comerciante nacional me pregunto yo?


En un momento, paseándome con mi amiga Auri -que más tiene look de alemana que de otra cosa- en medio de esos pasillos tierrosos atestados de gente, que como ganado caminaba arrastrando los pies y desatando la polvareda, divisé incluso, la visita de gitanos que andaban en serie (siempre un poco desaseados y con cara de cansancio) y niños colgando,y con la puesta en escena del empresario peruano, me sentí tal cual: en el Perú, pero como en el Cuzco, o en algún pueblito altiplánico donde la gente habla cantado.O en alguna feria persa en algún sector pobre de la ex Yugoslavia, donde el mercadeo es intenso.


Intenso mi pasar por La Pampilla. Y fugaz también.

















martes, 1 de septiembre de 2009

Me niego a ser privada (Publicación Nº 150)

Dado el escándalo que han provocado las cartas de amor entre 2 mujeres, ni más ni menos que las de la premio Nobel chilena Gabriela Mistral, aquí en mi Chile lindo lleno de machismos y complejos, es que me atrevo a declarar que mi vida privada es la misma que la pública.

¡No es posible diferenciar las vidas de esa manera y menos en estos tiempos!

Ahora bien.La vida en los tiempos de la Mistral era claramente otra. Solo se podía andar con una mina colgando del brazo siendo mujer y soltera, siempre y cuando ésta tuviera algún rol de empleada en su vida, y ningún otro protagonismo más:la secretaria.

Ay de cuantas veces a la gente se le confunde todo en el ojo de la duda. ¿Por qué no preguntan mejor directamente si alguna sospecha de algo tienen?

Me he escandalizado con las opinones de los medios y de cuanta gente pública quiso expresarse con la confirmación del amor entre estas 2 mujeres.

La respuesta a todos estos comentarios tiene como base: el machismo chileno.
¡El maldito, mal habido y vivido machismo con el que forman nuestras madres también chilenas!

No es sorpresa para nadie, que nuestro otro Premio Nobel se haya paseado de cama en cama con cuanta musa lo sorprendió por ahí. Les escribió versos eróticos, cartas, y hasta las invitó a pasear a lugar exóticos, escribiéndoles libros completos dedicados todos a su pasión:el cuerpo de las mujeres. Era hombre y heterosexual. Podía entonces andar con la promiscuidad de uniforme y nadie diría nada. Es más. Sería confirmado como hombre. O en el código masculino, sería tal vez más hombre.Tal cual.
Entonces no se de desanime, que las mujeres somos tan la ideales que resultamos ser el objeto de pasión e inspiración de nuestros 2 premios Nobel.
Dato a parte entonces señor lector: si es usted poeta o escritor y quiere optar al Nobel: es necesario que le gusten las mujeres.jajaja!

¿Y si mí me diera hoy mismo por publicar los miles de e mail y cartas que tengo de mis amores en esta vida? ¿Cuál sería mi reputación mañana? Y no es que yo pretenda siquiera ser una de esas fulanas que andan con famosos de fútbol, o de gente de la tele. No. De igual modo sí podrían complicar a varios y a varias,claramente, con la publicaciones de sus deseos sobre mi vida.
Ay que jocoso vivir en este Chile de conventilleo! Aún cuando lo arquitectonico de los conventillos prácticamente no existen ya en Santiago y en vez de ellos, unas enormes casas muy difíciles de mantener se han transformadas en lugares múltifamiliares de peruanos que por estilo de vida,conventillean sin tal vez no saber que es eso.
La Mistral y su amor en una foto que he enmarcado en la puerta de mi casa para el que entienda y el que no también, que Coquimbana fue la Gabriela,este es hoy el altar de este hogar con amigos que llegan.
Me he sumado a la despedida de mi amiga Paola que se va a vivir a Finlandia en un autoexilio como el paso más alto para la vida nueva y dejar de marcar el paso en la super pega que tenía donde de la noche a la mañana le bajaron el sueldo:probablemente porque es mujer y joven,primera víctima para el empresario hábil de los muchos o de tantos exitosos hoy, que incluso llegan a carreras presidenciales que pierden,para luego volver a intentarlas...Total la fortuna no se agota y si ha logrado,es gracias al esfuerzo de los demás.
Me sumo al dolor de mis amigos y amigas sin trabajo en Santiago y angustiados.(Que no son pocos)
Me sumo a la incertidumbre política de todos en estos tiempos de campaña y a los candidatos bloqueados mediáticamente y sin recursos.
Me sumo en solidaridad a la discriminación que se vive en Chile desde encontrar un trabajo con 40 ó 50 años, al de no tener un título universitario.
Me sumo a la de ejercer vida y credo mapuche.
Me sumo a la de ser servidumbre o mano de obra altiplánica barata.
Me sumo al ser un poco más moreno que la media de esta raza mutada araucana/española mal mezclada.
Me sumo como al dolor de las viejas que por gordas en los colectivos de Coquimbo no la dejan subirse.
Me sumo al movimiento gay ,aunque sin discurso ni línea de acción estable y transversal.
Me sumo a los barristas del club popular.
Me sumo a los cisarros de población y de caletas debajo del puente.
Me sumo a los discapacitados que nadie ve ni reconoce, aún cuando a la vista están en una Teletón millonaria cada año.
Me sumo en este Chile que hacemos los chilenos y que tantos han observado de paso y de lejos comentando: ¡Qué lindo es Chile, el problema son los chilenos!
Cada uno, con su cada cual en estas lejanas tierras.

miércoles, 12 de agosto de 2009

He dicho...

He dicho lo que he dicho
cuando lo que he dicho y el decir me ha acompañado.

Que lo que he dicho por mí y de mí,
el decir con el que el habla ha acomodado decir,
sea siempre bien dicho y acompañado.

viernes, 7 de agosto de 2009

Egolatría...

Me gustan mis manos,
como el color de mi pelo y el de mis ojos...

También mis labios formados, carnosos, rosados y sensuales.

Me gustan mis pies delgados y egipcios...
el color de mis uñas blancas y exóticas.
Me gusta la forma de mis orejas perfectamente diseñadas,
lo hundido de mi pecho y mis senos aún erguidos...

Me gusta mi olor después del baño
y el que queda en mi cama al levantarme...

Me gustan la forma de mis dedos útiles e históricos en mi vida de amante: también
la forma de mi cintura y el paréntesis de mis caderas.

Me gusta la forma de mi cabeza,
mi cuello con la sajadura de mi cáncer de tiroides y gángleos,
mis piernas extendidas y parejas ,
las corvas de mis rodillas,
el lunar vecino de mi ombligo,
y la espalda que no me he visto nunca.

lunes, 3 de agosto de 2009

Se me acusa...

Se me acusa de ser liberal y tolerar.

De amar sin color de raza,
sin estatus social,
sin interés,
sin poder,
sin sexo y sin prejuicio.

Se me acusa de abandonar los deberes de otros que me impuse...
y que dejé.

Se me acusa -sin razón -de vivir en libertad,
cuando la constitución actual ¡¡¡ al menos en esto me protege!!!

Se me acusa de ser feliz
y de bailar e irme a la cama con quien quiero.
Se me acusa de beber alcohol
y fumar a ratos.
Se me acusa de andar en bicicleta ,
nadar libremente,
sacar fotografías,
y disponer de mi tiempo completo para mí.

Se me acusa de abandonar los horarios y el trabajo rutinario.

Se me acusa de ser libre y vivir mi vida solamente para mí.

Se me acusa de mirar el mar todo el día,
de caminar por la playa y comer todos los productos del mar que se me antoja,
también de pasear en bote, y mirar cada tarde la puesta de sol...

Se me acusa de escribir versos,
de contar las historias que deben ser contadas
y de apreciar el arte en todas sus propuestas.

Se me acusa de denunciar la injusticia,
de juntarme con quien quiero y hacer lo que quiero.

Después de 36 años, se me acusa de ser feliz.

Y de todos estos cargos de los que se me acusa... ¡¡¡ Sí, soy culpable,claro que lo soy!!!